Lo que nació como la gran promesa tecnológica para salvar vidas en el país más sísmico de la región, se ha convertido en una molestia digital. El Sistema de Mensajería de Alerta Temprana de Emergencia (SISMATE), bajo la tutela del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y operado por INDECI, parece haber extraviado su brújula técnica. Mientras potencias como Japón, México o Chile utilizan el Cell Broadcast para ganar segundos vitales antes de un terremoto o tsunami, en el Perú el sistema se utiliza para enviar avisos de «bajo valor» que bien podrían ser un simple tuit.

Una alerta que asusta, pero no informa

Este viernes 9 de enero de 2026, miles de ciudadanos despertaron con el estruendo característico de la alerta del SISMATE en sus dispositivos móviles. Sin embargo, la adrenalina se transformó rápidamente en indignación al leer el contenido: un aviso del Senamhi sobre «lluvias de ligera a moderada intensidad» en la costa centro y sur.

¿Es realmente necesario paralizar las actividades de millones de personas con una alarma de emergencia por lluvias «ligeras»? La respuesta técnica es un rotundo no. El uso indiscriminado de este sistema para eventos climáticos de baja peligrosidad genera el efecto «Pedro y el lobo»: una población que, de tanto recibir alertas irrelevantes, terminará desactivando la función o ignorándola cuando el desastre real toque la puerta.


El abismo frente a Chile, México y Japón

Mientras el MTC se jacta de sus «avances», la realidad internacional nos deja en ridículo:

País Sistema Uso Principal Efectividad
Japón J-Alert Terremotos, tsunamis, misiles. Segundos de ventaja antes del impacto.
México SASMEX Alerta sísmica temprana. Activación precisa ante ondas sísmicas detectadas.
Chile SAE Evacuaciones masivas por tsunami e incendios. Focalización geográfica estricta.
Perú SISMATE Lluvias moderadas y simulacros. Cuestionado por fallas y mensajes de bajo valor.

En países con cultura de prevención real, el sistema es quirúrgico. En Perú, se ha convertido en un tablón de anuncios estatal financiado con millones de soles, pero que brilla por su ausencia cuando la tierra ruge de verdad, como ocurrió en marzo de 2025 en Cañete, donde Google avisó antes que el propio Estado.

El MTC y la burocracia del retraso

El proyecto SISMATE inició su gestación en 2017. Han pasado casi nueve años y, según los informes de gestión del MTC al cierre de 2025, el sistema sigue en un limbo de «pruebas» y «operación por consorcios» que no terminan de cuajar en una herramienta de seguridad ciudadana confiable.

La incapacidad de integrar sensores sísmicos en tiempo real con la difusión celular es el gran elefante en la habitación. El Estado peruano parece más interesado en la foto de la «activación de la alerta» que en la eficiencia del mensaje enviado.

«Es un insulto a la tecnología y a la seguridad pública que un sistema diseñado para salvar vidas se use para avisarnos que va a lloviznar. Están destruyendo la confianza del ciudadano en la única herramienta que podría salvarnos en un terremoto de 8.8», comentan expertos en gestión de riesgos en redes sociales.


Un sistema que grita mucho y dice poco

El SISMATE no puede ser un juguete de relaciones públicas del MTC. Si el sistema no es capaz de discriminar entre una lluvia estacional y una catástrofe inminente, entonces no es un sistema de alerta temprana; es simplemente un servicio de mensajería muy ruidoso y costoso.

¿Hasta cuándo esperaremos para que el Perú tenga un sistema a la altura de Japón o Chile? Por ahora, la única alerta real es la ineficiencia de nuestras autoridades.

https://www.youtube.com/watch?v=CNabRWb4ClE